"Nada acaba como uno desea; siempre, por muy brillante que sea lo que tengas siempre lo perderás. Al final, solo vacío y polvo quedan. Todo el sufrimiento y esfuerzo se vuelca en un vaso vacío y se derrama en el suelo. Se derraman los veranos, las fragantes primaveras, el tiempo que hay de vida. Solo el final acaba con este laberinto en el que creemos poder encontrar la salida. Eso es mentira. Nadie jamás ha escapado del drama de la vida sino con la muerte.
Ya habréis visto que no soy un optimista, ni un soñador, ni un idealista. Pero el que ahora veis hundido y derrotado fue algún día un creyente de la justicia, un fanático del bien, un verdadero idealista.La vida tiene ese efecto en la gente. El velo de la inocencia cae para desvelar los horrores del mundo en el que vivimos. Lo vemos a diario en los periódicos, en los telediarios, pero creemos que es solo una mala película de serie B que no es real. Hasta que te conviertes en protagonista. Entonces es cuando comprendes que estás solo, que nadie te toma en serio. Que tú mismo eres culpable de tu desgracia, que si no hubieras obviado cada telediario, si nadie lo obviase, no estarías solo. Ves que esos apoyos, esas reformas que dicen que llevan a cabo son meras mentiras que nos creemos, hasta que te chocas contra el muro.
Yo era un idealista, mi idealismo ha sido lo que ha guiado mis pasos y me ha condenado. He pasado años en lugares perdidos de la mano de dios, en innumerables campos de batalla luchando por los ideales de mi patria. He matado gente, gente inocente que luchaba por ideales. No puedo olvidar el velo que cubría sus ojos. Solo tras encontrar el fondo de una botella de Jack Daniels puedo dormir en paz. Y, sin embargo, ahora me doy cuenta de lo evidente, cuando mi propia patria me traiciona. No puedo ser un idealista tras lo que he vivido; no puedo obviar mi vida. Han hecho faltas muchas muertes, he perdido la luz de mi vida. Ha tenido que morir la madre de mis hijos para que comprenda. Un atentado terrorista, dijeron. Investigué, y descubrí la amarga verdad. Aquellos a los que llamaba aliados habían asesinado a mi familia por encubrir una operación. No puedo ser idealista despues de todo.
Solo queda atacar a aquellos que me arrebataron mi vida, hacerles pagar con sangre lo que me hicieron. Sufrirán mi venganza."
Extracto del diario de John G. Jones. Encontrado en su habitación, en el 13 de Sunset Street. El sujeto fue un marine al servicio de los Estados Unidos de América, retirado tras años de servicio. Fue galardonado por sus actos heroícos en Djefer con un corazón púrpura. Su esposa, Joseline Jones y su hijo, Thomas Jones, fallecieron el año pasado.
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Publicado por
Juanma MC
jueves, 13 de mayo de 2010
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